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Un Minuto con la Palabra

Día martes 4 de enero del año 2022



Devocional:

No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, y mañana te daré, cuando tienes contigo qué darle. Proverbios 3:28

Ayer meditamos sobre el tema de no negarnos a hacer el bien. También estudiamos un poco la Parábola del Buen Samaritano y se nos confrontó a ser misericordiosos.

Hoy veremos, para empezar, el significado de la palabra “misericordia”. Es una inclinación a sentir compasión por los que sufren y ofrecerles ayuda. Bíblicamente es la disposición a compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenas, se manifiesta en amabilidad y asistencia al necesitado. Es más que un sentimiento de simpatía, debe ser una práctica.

Ahora, ya conociendo el significado de la palabra “misericordia”, podemos ver cómo el escritor de Proverbios, en este verso, nos llama a la práctica, ya que este verso nos motiva a no dejar la oportunidad de ayudar a otro, diciendo, “anda y vuelve y mañana te daré.”

Jesucristo mismo enseñó sobre este tema en Lucas 11:5-8; en este pasaje, Jesús está enseñando a cerca de la oración, pero en esta enseñanza utiliza una ilustración muy práctica: un amigo que le pide ayuda a otro amigo a media noche, prestándole tres panes, porque tiene una visita y no tiene qué darle de comer. La otra persona le responde que ya está acostado y no puede darle los panes. Jesús les dice a Sus discípulos que, aún por la importunidad, se levante y le de todo lo que necesita.

La Nueva Traducción Viviente dice sobre este verso “Si puedes ayudar a tu prójimo hoy, no le digas, vuelve mañana y entonces te ayudaré.” El verso termina diciendo: “Cuando tienes contigo que darle.” La enseñanza es clara, si tengo con qué ayudar a otra persona, no tengo que negarme a hacerlo.”

Aplicación: Aprovechemos las oportunidades que se nos presentan para ayudar a los demás.

Oración: Padre, que podamos ser sensibles a las necesidades de los demás, amén.

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