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Un Minuto con la Palabra

Día martes 21 de septiembre del año 2021



Devocional: Salmo 1:4

No así los malos, que son como el tamo que arrebata el viento. Salmo 1:4

El día de ayer empezamos el estudio del verso 4 y aprendíamos que el salmista hizo una comparación del malo con el tamo o sea la cáscara de los granos. Pero para nuestra mayor comprensión, podemos saber que aún en el Antiguo Testamento era una tarea común sacudir los granos en los lugares donde soplara el viento, así la cáscara sería desechada y podrían quedarse sólo con el grano que era lo que tenía valor.

Cuando meditaba en este verso vino a mi mente que aún como hijos de Dios hay cosas que hacemos, las cuales serán examinadas por Dios para saber si en realidad tienen valor. Esta enseñanza la encontramos en 1 Corintios 3:8-15, la cual veremos a continuación.

3:8-9 Somos colaboradores de Dios.

3:10-11 El fundamento ya está puesto y es Jesucristo, pero cada uno tiene que ver cómo sobre edifica.

3:12 Y sobre este fundamento se puede edificar: oro, plata, piedras preciosas, madera, heno y hojarasca.

3:13 La obra de cada uno será probada por fuego.

3:14 Si permaneciere la obra recibirá recompensa.

3:15 Si se quemare sufrirá pérdida. Esto se refiere a la obra que se hace, pero no a la salvación.

Aplicación: La razón de ver esta porción de 1 Corintios 3 y relacionarla con Salmo 1:4 es que así, como el agricultor sacudía el grano para separar el tamo del grano, Dios escudriña lo que sobre edificamos y si tiene peso o valor, la obra permanecerá y recibiremos recompensa; pero si no es así, la obra será quemada. Que con la ayuda de Dios podamos sobre edificar como a Dios le agrada.

Oración: Padre gracias porque con tu ayuda puedo sobre edificar cosas de valor delante de ti, amén.

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